Cambio de mentalidad

Llevo ya unos meses escribiéndote sobre distintos temas: entrenamiento, finanzas personales, alimentación, te he mostrado parte del camino que voy recorriendo en mi vida… Cómo influye tu forma de entrenar, de comer y de descansar en tu salud, cómo mejorar tus finanzas personales, la importancia del entrenamiento de fuerza, de crear rutinas de alimentación a las que te puedas adherir y sean sostenibles en el tiempo… ¿Pero sabes qué? Que nada de eso te sirve para nada si no tienes la mentalidad adecuada.

Y es que hay algo que todas las personas que conozco que han conseguido algo que bajo mi opinión merece la pena tienen en común: la mentalidad y la forma de afrontar las situaciones difíciles. No te hablo de gente con dinero o fama, al fin y al cabo lo primero es sólo una herramienta y lo otro una opinión externa y como tal para mí carece de valor. ¿Qué es algo que yo considero que merezca la pena? El vivir con la tranquilidad de que eres congruente contigo mismo y esto sólo lo he visto en personas con determinados valores personales. Hoy te traigo tres herramientas que te podrán ayudar a encontrar y mantener ese estilo de vida más saludable del que te hablo: La incomodidad, la antifragilidad y la consciencia plena, que desarrollaré a fondo más adelante.

Hoy toca filosofar, como gustaba Marco Aurelio

Incomodidad

Hoy no profundizaré mucho en este concepto porque lo guardo para la semana que viene. Gran parte de lo que te he hablado en esta web se basa en la incomodidad o, definida de otra forma, en la comodidad futura. Actualmente vivimos en una sociedad en la que cualquier mínima molestia no sólo la podemos acallar, sino que por norma general lo hacemos. Te pongo algún ejemplo:

  • Ante la mínima molestia de hambre, comemos.
  • Ante la mínima molestia de frío, nos abrigamos.
  • Entrenar de forma intensa es incómodo, lo fácil es quedarse en el sofá.
  • Realizar y aprender una nueva disciplina te puede hacer sentir perdido.
  • Cocinar algo que te venga bien para tus objetivos te va a llevar más esfuerzo que pedir un kebab a domicilio.
  • Incluso el aburrimiento: acudimos a demasiadas redes sociales y fuentes de entretenimiento, hemos dejado de saber estar aburridos.

No digo que estés siempre sufriendo sin parar y que tu vida sea un martirio, sino que tengas cierta dosis de incomodidad que te haga crecer, que estés en cierta forma acostumbrado a cierto nivel de sufrimiento causado por ciertos estresores externos. Reducir estos estresores a 0 nos vuelve débiles: imagina un atleta que a la mínima que se cansara, tirase la toalla o a un boxeador que ante el primer golpe se rindiera. Si te pasas te romperás, pero si no llegas no mejorarás. Es lo que se conoce como hormesis:

Hormesis: En la dosis está el veneno o la clave para progresar

Es importante acostumbrarnos a sufrir cierta incomodidad. La incomodidad actual no es otra cosa que la comodidad futura: Si eres capaz de levantar 40 kg en press de banca de forma cómoda nunca progresarás, pero si levantas 50 kg de forma incómoda, con esfuerzo, algún día te será fácil y por tanto progresarás en tu entrenamiento de fuerza. Si te pones a resistir a ciertas tentaciones (picoteo entre horas, comida basura, ultraprocesados, azúcares…) tu alimentación mejorará y cada vez será más fácil mantenerla, pues es algo para toda la vida. Y es que la vida no se hace más fácil, nos hacemos más fuertes.

Antifragilidad

Voy a ser claro aunque suene mal: la vida te va a dar hostias. Vas a perder a gente que te importa, van a morir seres queridos, van a enfermar ellos y vas a enfermar tú. Vas a tener problemas en el trabajo y te vas a topar con auténticos inútiles que, aunque sea inconscientemente para ellos (ahí no voy a entrar), te harán pasar dificultades. Incluso si simplemente un día te despiertas y te miras al espejo y no te gusta lo que ves, lo vas a pasar mal quieras o no en algún momento de tu vida. Entonces, si vamos a recibir… ¿Cómo afrontarlo?

Con el concepto de antifragilidad, término acuñado por Nassim Taleb. Lo que es duro suele ser frágil y romperse. Ya te hablé de la flexibilidad [link] y su importancia tanto física como mentalmente. Una roca es dura, sin embargo ante una corriente de agua poco a poco se va desgastando y ante los golpes se puede quebrar. Un junco sin embargo se mece más o menos según sea esa corriente y crecerá y se expandirá a pesar de ella. En lugar de ser una piedra, trata de ser como un junco, fuerte pero flexible.

Fluir con los problemas VS ser duros y rígidos, be water my friend

Cuando he tenido problemas o he visto a gente tenerlos, he detectado 2 actitudes distintas:

  • Centrarse en el problema: “es que me pasa esto porque tal…”, “es que me ha dicho no sé qué…”, es que, es que. Quejarse está bien, pero no soluciona nada, todos lo hacemos, creo que es algo natural y hasta sano en su justa medida. Quéjate y déjalo atrás, ya ha pasado, ahora te toca a ti pasar y hacer algo (o no).
  • Centrarse en la solución: si la hostia ya ha llegado, céntrate en qué puedes hacer y sobre todo en hacerlo. Una piedra es rígida, inanimada y frágil, se quedará enfrentándose a la corriente y desgastándose. Acepta que existe y muévete, no seas una piedra.

Ya sabes, presta atención a cada vez que dices “es que”… ¡Y de eso te hablo a continuación!

Consciencia plena

Consciencia plena, atención plena o mindfulness, te recomiendo que si quieres profundizar le eches un ojo a estoesmindfulness. Esto no es nuevo, los filósofos estoicios hace más de 2000 años lo llamaban prosoche, antes incluso existía la meditación budista, pero no me voy a meter ahí por tener tintes religiosos. ¿Qué es el mindfulness o la atención plena? Pues no es otra cosa que centrar toda tu atención en eso que estás haciendo.

¿Te interesa esto? ¡Echa un vistazo!

Y esto es bueno para estudiar, entrenar, trabajar, comer, relacionarse, hablar o exponer en público, cocinar y casi todo lo que hagas. Como ya he dicho en alguna ocasión, estamos bombardeados de estímulos que nos distraen, incluso se fomenta la multitarea… Esto se entrena. Sí, entrenarlo, porque la capacidad de atención y concentración se entrenan al igual que todo lo demás, en este caso con meditación:

  • Meditación formal: Nos sentamos en un espacio tranquilo y controlado y durante cierto periodo de tiempo, nos centramos en lo que ocurre, en nuestra postura, en nuestra respiración.
  • Meditación informal: Esto puede ocurrir en cualquier momento, desde cocinando prestando especial atención a lo que hacemos, a cómo preparamos la comida, los olores y texturas, haciendo ejercicio prestando especial atención nuestra postura, de si hay molestias, cómo y cuándo respiramos, etc.

Entrenar la atención es siempre algo bueno, a mí me ayuda a reducir “ruido mental” o al menos a no prestarle atención, dedicándome a aquello que sí me aporta valor (escribir, estudiar, trabajar, hacer ejercicio, ver una serie con mi pareja o pasear a mi perro).

Es un tema muy interesante que descubrí durante el confinamiento de la primera parte de 2020 y que ahora empiezo a recoger frutos, meses después. Lo recomiendo a todo el mundo y como te digo, lo ampliaré en las próximas semanas junto con el resto de las otras herramientas.

Salud!

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