Cómo hacer cosas que no te apetecen

Realmente hay 2 tipos de cosas que no te puedan apetecer: aquellas que te aportan algo y aquellas que no te aportan nada. En la segunda categoría entran pues esas invitaciones a eventos o peticiones de favores de gente que realmente puede incluso ni caerte bien o no quieres necesariamente mantener una relación con ellos. En ese caso mi recomendación es clara: NO LO HAGAS.

Sin embargo (y a esto es a lo que le quiero dedicar el artículo de hoy) sí que existe un gran número de cosas que podemos hacer que sí que nos aportan pero que llegado el momento pueden no apetecernos hacer. Esto salió en una conversación con amigos hace unos días y es lo que me motivó a escribir este artículo, la conversación fue más o menos así:

Entonces Andrés, ¿tú cómo te organizas?
Pues normalmente los domingos dedico un rato y pongo los huecos para las sesiones de entrenamiento que quiera hacer, los días que quiera estudiar alemán, etc. Cuanto más concreto mejor.
Vale pero, ¿qué haces si llega por ejemplo la hora de ir a entrenar y no te apetece?
En ese caso lo que hago es ir sin ganas y ya me entrarán cuando haya calentado.

Y este concepto chocó un poco, incluso en mi círculo de amigos ya que, ¿cómo vas a hacer algo para lo que no tienes ganas? Bueno, a esto yo suelo responder con un: ¿cómo vas a elegir no hacer algo que para ti es importante? Como todo en la vida, tiene muchos matices.

Hacer cosas cuando tu energía mental está bajo mínimos

Desgaste mental

Lo que viene a continuación os servirá sobre todo para aquellos que tengáis trabajos como el mío o el de mis amigos: trabajos de oficinas donde se vive un estrés mental y al final es el cerebro el que llega fatigado al final del día. Ahí la actividad física que hacemos es poco más que dar un paseo para ir a comer o a por un café, además del camino de ida y vuelta al coche. Es decir, no hay ningún cansancio físico y es todo puro desgaste mental.

En estas situaciones es muy normal sentirnos cansados y más aún al llegar a casa. En estas situaciones de desgaste mental, sin embargo, es cuando más necesitamos ese movimiento y esa actividad física ya que van a disparar reforzadores positivos y los sistemas de recompensa de nuestro cerebro.

Aunque parezca antiintuitivo, el ejercicio físico da energía. Cuando tu cerebro está agotado, tu cuerpo sigue necesitando ejercicio físico y movimiento para estar sano. Y además luego te sentirás mejor.

Disciplina y diálogo interior

Quiero definir dos cosas:

  • Procrastinar: posponer algo que realmente quieres y debes hacer en favor de otra cosa que generalmente te proporciona una satisfacción instantánea.
  • Disciplina: hacer lo que realmente quieres hacer y no lo que crees que quieres hacer. Lo contrario a procrastinar.

Sí, actuar con disciplina es lo contrario a procrastinar. Actuar con disciplina es hacer aquello que debes hacer porque es bueno para ti y en un momento pasado lo decidiste ya que te acerca a tus metas o se alinea con tus objetivos. Por lo general, tanto procrastinar como actuar con disciplina se retroalimentan, es decir: quien procrastina, tiende a seguir haciéndolo y quien actúa con disciplina, tiende a seguir teniendo esa disciplina.

Realmente no procrastinamos porque queramos hacernos mal, sino porque suelen ser actos que requieren de una menor energía que los que teníamos planeados (solemos procrastinar limpiar la casa, estudiar, hacer ejercicio, cocinar, etc). Nuestros cuerpos por motivos evolutivos quieren gastar la mínima energía posible, ya que hace miles de años (y nuestros cerebros no han cambiado desde entonces) un cuerpo cansado podría suponer la diferencia entre vivir o no. Sin embargo esto hoy en día en nuestra sociedad ya no es aplicable.

Por estos motivos, nuestros cerebros también maquinan en nuestra contra, poniéndonos excusas cuando estamos cansados para que no hagamos otra cosa más que nos cansará, como en el caso de venir de la oficina y plantearse entrenar. Es más, la mente está ahí siempre de fondo como una radio, a veces más fuerte, a veces más bajo. Y como una radio, a veces es bueno escucharla pero muchas otras veces no.

La componente química: dopamina

Por último quiero decirte que contra esas excusas, contra esa procrastinación y contra esa falta de energía se puede luchar y así construir un entorno más disciplinado con tus valores personales, que al final es lo que buscamos. Todo esto tiene una componente química: la dopamina. Cuando buscamos una recompensa inmediata quien actúa por nosotros es la dopamina y el problema es que creamos tolerancia a ella.

Al igual que un alcohólico necesita cada vez más alcohol para sentir el mismo estado de embriaguez, alguien constantemente expuesto a la dopamina (redes sociales, notificaciones, internet, videojuegos, pornografía…) necesita cada vez más. Cuanta más dopamina necesitas, menos te motivan aquellas cosas que sólo traen beneficios a largo plazo como estudiar, trabajar, entrenar, leer, crear un negocio…

¿Cómo lidiar con esto?

¿Quieres dejar de procrastinar? También se entrena, con agua fría

Hackea tu cerebro

Por suerte, esa adicción a la dopamina puede cambiarse de una forma muy simple (que no fácil de ejecutar):

  • Exponiéndote menos a esas fuentes de gratificación instantánea:
    • Mirando menos el móvil o estableciendo espacios donde no mirarlo, como las primeras 8 horas de la mañana. Sí, se puede vivir sin mirar el móvil hasta las 14:00
    • Reducir horas de televisión, internet y videojuegos.
    • Reducir el consumo de comidas hiper-palatables (ultraprocesados).
  • Aumentando las cosas que sí traen beneficios a largo plazo:
    • Leer o estudiar, desde un idioma a un libro de ficción.
    • Hacer ejercicio físico de forma regular.
    • Cocinar tu propia comida usando alimentos reales (evitando procesados, azúcares y harinas).
  • Practicando la incomodidad, haz cosas que te resulten incómodas:
    • Termina una ducha con agua fría o mejor aún, métete al mar o a un lago como el que te pongo arriba. A un par de ºC por encima de 0 ya te digo que no es algo agradable.
    • Haz algo que te de miedo: A mí me da mucha vergüenza grabarme, pero si me sigues en mi cuenta de instagram verás que últimamente me grabo hablando, de vez en cuando.

Te aseguro que cada piedra que pones, sirve para construir algo. Simplemente sé consciente de para qué pones la siguiente.

Salud!

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