Controla tus finanzas

El primer paso para mejorar nuestras finanzas personales fue tomar consciencia de 3 conceptos básicos: ingresos, gastos y bienes. Si no lo has leído, pásate primero por el post básico de finanzas ya que es recomendable partir teniendo esos conceptos claros. Bueno, el primer paso es tener claro lo que se quiere (recuerda, siempre hay que tener un objetivo o no vas a llegar a ningún sitio) pero si estás leyendo esto supongo que lo que quieres es mejorar tus finanzas personales. «Mejorar tus finanzas personales» no me vale, no es un objetivo, ¿cuándo lo has conseguido? nada nada, pongamos objetivos claros:

  • Ahorrar 30.000€ para una casa, viaje, coche, lo que sea en 5 años.
  • Reducir a 0 tus deudas con el banco en 15 años.
  • Invertir el 25% de tus ingresos durante 10 años.
  • Conseguir una fuente pasiva de ingresos mediante inversiones para tu jubilación.
  • Etc.

Hay muchas opciones, prácticamente una por cada persona. Da igual qué objetivo te marques, pero ponles números y fechas. Si no puedes medirlo no sabrás si vas por buen camino y si lo has conseguido o no. Y aunque haya muchas opciones, toda mejora de cualquier situación financiera tiene algo en común: incrementar tus bienes, donde incluyo el dinero líquido, inmuebles, propiedades, acciones o fondos de inversión. ¿Y cómo se incrementan los bienes? Pues muy fácil, haciendo que la diferencia entre ingresos y gastos sea positiva. ¿De perogruyo? Puede, pero o empezamos por la base o construimos la casa por el tejado y mi abuelo, que era albañil, discrepa con esto último.

Registra

En una empresa hay registros contables, ¿verdad? ¿Por qué en tu casa no? ¿Acaso no quieres mejorar tu situación financiera en esa pequeña (o gran) empresa que es tu casa? Entonces actúa de acuerdo a ello. Hay muchas formas de hacerlo, desde apps para móvil, tu propio banco o métodos propios. En mi caso lo hago en una hoja excel anual, donde mes a mes voy registrando cuánto ingreso, cuánto gasto (y en qué conceptos), cuánto ahorro y cuál es mi balance global y anual. Si estás interesad@ le puedes echar un vistazo aunque aviso: no es nada especial, seguro que la puedes hacer 10 veces mejor como mínimo. Adáptala y modifícala a tu situación, úsala tal cual o crea una nueva por completo. Lo más importante es que tengas los gastos registrados y categorizados, por ejemplo:

  • Gastos básicos: alquiler/hipoteca, luz, agua, internet, teléfono… Gastos que vas a tener sí o sí y que necesitas para vivir, la base de la pirámide de Maslow: Refugio y comida. Bueno, e internet. Aquello que si no lo tienes te mueres (comida) o no garantizas tu supervivencia (refugio) y esos gastos relacionados a lo anterior que son fijos todos los meses. Los impuestos a la renta, IBI, etc. También irían aquí.
  • Gastos «cómodos»: coche, ropa… Aquellos artículos que aunque no son necesarios (bueno la ropa sí lo es, pero dudo que te compres una camisa o unos zapatos porque los necesites para sobrevivir) y que te aportan comodidad. Por lo general son gastos relativamente fijos, relacionados con mantener una comodidad o un bienestar (transporte, ropa cómoda y buena).
  • Gastos no necesarios: Viajes, ocio, deporte, comer fuera… Este y el anterior son la caja de pandora, ya te aviso.

Lo que yo hago es que cada gasto lo anoto y hago la suma que va a cada categoría. ¿Por qué? Pues porque me es fácil, como suelo pagar con tarjeta o bien domicilio los pagos, sé cuánto he pagado cada mes de gimnasio, de electricidad, compras en amazon, etc. Luego cualquier hoja de cálculo, no tiene por qué ser de pago, te permite hacer sumas y darte los datos de forma inmediata. ¡Pero qué peñazo! Bueno, yo le dedico a esto 1 hora al mes, esto son 12 horas al año, un año tiene 8766 horas. Es decir, a tener control total y absoluto de mis finanzas le dedico un 0’14% de mi tiempo. Es un rollo, pero es poco en comparación con los beneficios que me aporta a largo plazo.

Anticípate

Vale, hasta ahora has registrado o calculado cuánto gastas en un año normal, esto es un proceso iterativo cada año así que no te preocupes que iremos corrigiendo sobre la marcha. En el mundo corporativo tenemos un término llamado OP, Operational Planning. Esto es a grandes rasgos una planificación de todos los gastos asociados a actividades y entregables durante un año. En mi vida privada es un ejercicio que hago antes de que empiece el año pero que voy registrando y ajustando cada mes. ¿Cómo lo puedes hacer?

  1. Págate a ti mismo. Escribiré sobre esto, pero en primer lugar mira qué objetivo de ahorro o de incremento de patrimonio tienes, como “ahorrar un 25% de mi sueldo”, pues calcula cuánto y lo anotas. O ahorrar 3000€ o 5000€ o lo que se adapte al objetivo que hayas definido.
  2. Divide el resto. Es decir, lo que te quede entre lo que piensas que vas a ganar en ese año y lo que quieres ahorrar. Directamente asigna un presupuesto a cada categoría:
    1. En básico: a comida, alquiler/hipoteca, impuestos, etc.
    2. Viajes, según vayas a viajar más o menos ese año.
    3. Coche: seguro, combustible, letra (si tienes), impuestos, mantenimientos, reparaciones…
    4. Etc. Coges la idea, para cada tipo de gasto que tengas le asignas un presupuesto.
  3. Haz un seguimiento de tus gastos y mira mes a mes cómo progresas o si necesitas hacer correcciones, es normal y pasa en las grandes, medianas y pequeñas empresas. Lo importante es ser capaz de reaccionar.

Aplica el plan Lo más importante de un plan es seguirlo, fallar, adaptar, replanificar y vuelta a empezar. Lleva un seguimiento mensual de tus gastos y compara con lo que deberías haber gastado según plan, si es más o menos, sé consciente, sólo con eso marcas ya una gran diferencia. Pues eso, ¡manos a la obra!

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