Cuídate

“Hay que cuidarse” es una frase que dice mucha gente pero, ¿qué significa cuidarse? ¿Alimentarse de lechugas y tomates? ¿Hacer deporte todos los días? ¿Dormir mucho? ¿Madrugar? ¿Darse caprichos porque “vida sólo hay una y hay que disfrutarla”? Esto se puede ver desde muchos puntos de vista distintos y yo te voy a dar el mío.

Empieza a cuidarte si no lo estás haciendo, ¿cuándo? Ahora

Cuida tu cuerpo

Empecemos por la parte fácil de medir y controlar, la que se ve, la física: Cuida tu cuerpo. Esto lo baso en tres pilares:

  1. Actividad física: Como te he escrito ya en otros post (y muchos otros que me quedan por escribir), realizo actividad física casi todos los días. Para estar en forma considero que hay que tener fuerza, resistencia (aeróbica y anaeróbica), flexibilidad, velocidad y equilibrio o control del propio cuerpo. Para esto hago entrenamientos de fuerza (en gimnasio, en casa, en un parque), entrenamientos de intervalos (tabata/hiit), corro, hago bici de montaña, yoga y camino. Lo que sí estoy encontrando es una relación entre movilidad y sentirme bien. Cuanto más implico a mi cuerpo, mejor me sienta: burpees vs curl de bíceps en una máquina.
  2. Alimentación: Somos lo que comemos y además nuestro estómago y nuestro cerebro están muy conectados. ¿Nunca te ha pasado que se te “encoja” el estómago cuando ves algo que te da miedo? Trata bien a tu estómago, elimina procesados, azúcares y harinas siempre que puedas. Una alimentación correcta te ayudará a rendir mejor físicamente, hará que tu cerebro funcione correctamente y tendrás mayor sensación de bienestar.
  3. Descanso: El descanso es primordial para cuidar nuestro cuerpo (y nuestra mente). Como he dicho casi todos los días hago algo ya sea un entrenamiento tabata, uno de fuerza, yoga, caminar, correr o salir en bicicleta. Sin embargo el cuerpo también tiene que recuperar y un par de veces al año meto una o dos semanas en las que no hago nada o casi nada. Por ejemplo en navidad sólo salí a correr un par de días (de 2 semanas libres que tuve) y justo la semana pasada, tras 6 meses intensos, no hice nada más que caminar un par de veces y una miniclase de pilates. ¿Y sabes qué? Que hacía falta recargar pilas.

Y una más, que no es para mí un pilar fundamental en esto, pero sí que ayuda: cuida tu imagen. No quiero decir que tengas que adaptarte a los cánones de belleza actuales, esos van cambiando como las modas. Pero cuídate, plántate frente al espejo y gústate: lleva la barba cuidada, que tu piel tenga un aspecto sano (esto te lo va a dar en gran parte los tres puntos anteriores), lleva el pelo a tu gusto… Cuida tu imagen de modo que quieras estar contigo. Sin caer en el narcisismo extremo, a mí me gusta gustarme. Quizás a ti también.

Cuida tu mente

Esta es más compleja, más desconocida por norma general porque tampoco nos enseñan cómo hacerlo ni es tan visible. Tampoco te confundas, no significa que haciendo lo que pongo a continuación vayas a estar (o yo mismo esté) siempre feliz flowerpower todo es maravilloso Mr. Wonderful, eso es una falacia. Entonces, ¿cómo puedes cuidar tu mente? Pongo de nuevo tres pilares fundamentales para tener una mente sana que a mí me han ayudado:

  1. Valores: Siempre nos enfocamos en objetivos, que también opino que es bueno tenerlos, pero me parece aún mejor comportarnos según nuestros valores. Puedes tener muchos pero que rijan tu vida no van a ser tantos: ser buena pareja/padre/madre/amigo y cuidar a las personas importantes para ti, ser buen profesional, tener crecimiento personal (aprender, desarrollarte en distintos campos, aportar), etc. Si tienes identificados tus valores podrás ver si te comportas según ellos o si falla algo. Ojo que no son fijos durante toda nuestra vida.
  2. Mindfulness: Ser consciente de lo que ocurre ahora, sobre lo que puedas tomar acción y sobre lo que no (dicotomía del control), lo que pasa por tu cabeza, cómo te sientes, qué ocurre a tu alrededor. Tener una actitud mindfulness y practicar la meditación mindfulness te ayuda a conseguir todo lo anterior, te va a facilitar el no procrastinar, vas a ser capaz de concentrarte mejor en lo que estés haciendo en lugar de en las distracciones… Yo ya practicaba algunos conceptos sin ponerles nombre, pero lo descubrí más a fondo durante el confinamiento del coronavirus y desde marzo llevo ya 4 meses con la práctica diaria y lo puedo recomendar.
  3. Diálogo interior: Cuida tu diálogo interior, lo que te dices y cómo te lo dices. Gran parte de las personas que conozco (incluyéndome a mí mismo) se han dicho en algún momento “ay qué tonto soy” cuando han roto un plato, vaso o cualquier suceso similar. También hay gente que se ve y se dice “pues este michelín no me gusta”. Son palabras que nunca le dirías a un amigo, ¿por qué te las dices a ti mismo? ¿Y para qué te las dices? Siempre me han dicho que sea amable con los demás, que comparta y sea generoso, que trate a los demás como me gustaría que me trataran a mí. Sin embargo veo a gente que trata a los demás incluso mejor. Cuida tu diálogo interior, trátate como tratarías a un buen amigo, pues te vas a estar acompañando toda tu vida quieras o no. Llévate bien contigo mismo.
¿Sabes quién es la primera persona que se merece tu amor? Tú, cuida tu diálogo interior

Cambio de hábitos

Probablemente lo anterior signifique un cambio de hábitos, el primer consejo es ir poco a poco. A nadie se le ocurre correr una maratón sin entrenar, ni escribir un libro de 1000 páginas de golpe. Además el cambio suele ser doloroso porque implica admitir que había algo mal y a nadie le gusta reconocer eso. Analiza qué ocurre en tu vida y cambia lo que consideres necesario:

  • Elimina tiempo sentado en lugar de ir 2 horas al gimnasio (a sentarte en máquinas).
  • Entrena 30 minutos al día, si no puedes pues 20, si no puedes 10, si no puedes 5 y si no pues nada, mañana será otro día. Mejor 5 minutos saltando a la comba o haciendo burpees que nada.
  • No intentes sentarte a meditar 30 minutos, empieza por 1 minuto concentrándote en tener una respiración profunda.
  • Registra lo que haces ahora y compáralo con lo que quieras hacer: ejercicio, dieta, formaciones, tareas pendientes de casa…
  • Si algo te va a llevar muy poco tiempo (5-10 minutos): hazlo ahora, como cuando te quitas una tirita o una banda de cera si te depilas, de golpe.
  • Prueba qué funciona para ti y qué no. Esto que te escribo es lo que yo hago, si estoy en forma, me alimento bien, medito por las mañanas, dedico tiempo a mi familia, trabajo lo mejor que puedo y trato de desarrollarme (música, formación, lectura, investigación) yo me siento bien. Te lo repito, yo, estás leyendo un blog que escribe una persona. Tú haz lo que tú quieras, a mí no me va a afectar que cambies o mantengas tu vida tal y como está, escribo esto por si quieres mejorar tu vida y hay algo que te sirva.
  • Puede haber gente cuya vida ya es perfecta y no quieren cambiar nada. Si es tu caso ¡te animo a que me cuentes tu secreto!

El momento de la verdad: probablemente cuando llegue el momento de hacer algo nuevo, te puedan salir de tu cabecita excusas para no hacer algo que hayas planificado, algo que sabes que te va a ayudar. Por un problema: rompes la inercia, es desagradable, incómodo. Sé consciente de ese diálogo interior, de lo que te estás diciendo y para qué te lo dices

La vida no trata de esperar a que pase la tormenta, sino de aprender a bailar bajo la lluvia.

Vivian Greene

Póntelo fácil

¿Te has decidido as pasar a la acción y cuidarte un poco pero te cuesta empezar a introducir nuevos hábitos? Es normal, hay algunos trucos para hacer la transición más fácil:

  • Recordatorios escritos: post-it en un sitio donde lo vayas a ver, una alarma en el teléfono o un evento en tu calendario. Algo que vaya a atraer tu atención.
  • Recordatorios no escritos: ¿Quieres salir a correr después de trabajar? Deja tu ropa de deporte y tus zapatillas preparadas en la entrada de tu casa. ¿Quieres leer un libro todas las noches? Pon el mando de la TV debajo del libro que vayas a leer por si te da por ver Netflix en su lugar.
  • Agenda: ¿Quieres hacer algo? Calcula aproximadamente cuánto te va a llevar, ve a tu calendario y te reservas un hueco (con recordatorio/alarma). Timeblocking.
  • No confíes en tu fuerza de voluntad futura. Si no quieres comer patatas fritas de paquete, no las compres. Si no te ves capaz de aprender un idioma por tu cuenta, apúntate a clases de asistencia obligatoria.

Cambiar hábitos ya es suficientemente difícil, no te pongas piedras en el camino.

Paciencia

Sea lo que sea que quieras conseguir, sé paciente con tus resultados, pero impaciente con tus acciones. Es decir, actúa sin esperar resultados hoy, mañana o la semana que viene. Mejor aún, no esperes resultados. Simplemente cuídate, cuida tu vida, cuida tus pensamientos y vivirás mejor (y hasta puede que más). Haz lo que tengas que hacer porque sea lo correcto, lo que está alineado con tus valores, no porque esperes nada a cambio.

Salud!

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