Entrena tu salud

Muchos acabamos de volver de vacaciones, otros volveréis y algunos nunca se habrán ido. Sea cual sea tu caso una cosa es segura: se acerca el invierno. ¡Pero antes viene el otoño! El comienzo del otoño está marcado muchas veces con la búsqueda de nuevos objetivos (probablemente por ser el comienzo del curso escolar e incluso el año fiscal en algunos países). Sin embargo solemos sobre-complicarnos, exigirnos inalcanzables y en muchas ocasiones hacer las cosas de formas que son poco eficientes. Hoy te planteo uno que aúna muchos: entrenar tu salud.

La salud también se puede entrenar: Caminar en la naturaleza es una de las claves

Este post es una declaración de intenciones sobre lo que te voy a contar durante los próximos meses. Como hombre de ciencias que soy me baso en la experimentación, así que todo lo que te ponga por aquí serán cosas que he aplicado en mí mismo y me han traído beneficios tanto a mi salud física como mental (que por cierto, van unidas de la mano). ¿Las consecuencias de lo que irás viendo? No lo sé, no sé cómo te afectará aplicar lo que te contaré, pero a mí me ha hecho: mayor fuerza física, más energía y vitalidad, mejor aspecto, mejor descanso y mucha paz mental hacia lo que tenga que venir, incluso en los tiempos actuales en los que reina la incertidumbre debido a la pandemia del COVID-19.

Advertencia: no vas a necesitar nuevos cacharros inútiles, no vas a saciar tu sed de consumismo, los conceptos son sencillos pero llegar a una zona en la que mejoras es incómodo.

Visualiza con claridad, actúa con determinación y resiste con disciplina.

Marcos Vázquez, Invicto.

Simpleza

Vamos a trabajar con ideas simples pero efectivas. Estas vacaciones he aprovechado para formarme, informarme y practicar alguna disciplina deportiva como es la calistenia y entrenamientos de crossfit con el uso del peso corporal. También he seguido con mis prácticas de meditación mindfulness y yoga. ¿Sabes qué se necesita para todo eso? Salir a la calle, encontrar un parque de barras y si no tienes en casa, una esterilla (aunque lo he hecho con una toalla igualmente).

De igual modo, llevo ya muchos años formándome y practicando distintos tipos de entrenamiento. Estuve casi 15 años haciendo artes marciales y desde entonces he hecho natación, carrera, musculación, estuve unos meses en crossfit hasta que me mudé a Alemania y ahora estoy descubriendo la calistenia. He leído mucho de nutrición, de entrenamiento, de recuperación y de técnicas mágicas que te harán ganar unos abdominales de acero con sólo medio minuto al día (no).

¿Sabes qué he aprendido de todo esto? Que lo que funciona es realmente simple y te lo resumo en 3 principios básicos:

  1. Ten claro qué quieres.
  2. Actúa en esa dirección.
  3. Continúa.

En lo que yo he vivido he aprendido que lo que funciona son las bases (la regla de Pareto, el 20% es lo que importa para tener el 80% de los resultados) y una de ellas es la constancia:

  • Si quieres estar en buena forma física: entrena regularmente.
  • Si quieres buenos resultados académicos: estudia regularmente.
  • Si quieres unas finanzas personales sanas: ahorra e invierte regularmente.
  • Si quieres tener paz mental: actúa regularmente.

Como he dicho, muchas veces nos sobre-complicamos, por ejemplo a la hora de mejorar nuestra forma física. Aliméntate de alimentos (valga la redundancia): carne, pescado, huevos, frutas, verduras, legumbres y cereales de grano completo. Entrena fundamentos básicos de fuerza: press banca, sentadilla, peso muerto, dominadas y press militar. Sal a correr o pasear un rato y estira tu cuerpo de forma regular. No es necesario equipamiento complicado ni rutinas extrañas.

La alimentación es clave para un buen estado de salud, pero no es necesario complicarse.

Objetivo final

Mi objetivo con esto es que desde septiembre hasta que acabe el año hayas introducido hábitos que te hagan tener mejor salud. Para ello te voy a ir dando pautas, herramientas y experiencias propias que podrás incluir en tu vida. Parto de la máxima de mens sana in corpore sano. Para tener una buena salud hay que trabajar en cuerpo y mente.

Las dificultades fortalecen la mente, como el trabajo lo hace con el cuerpo.

Séneca.

El objetivo de este otoño puede ser que para 2021 tus propósitos no sean “empezar a <introduzca aquí su hábito saludable>”. El objetivo es que en estos 4 meses que quedan de año, en los que se alargan las noches y acortan los días, tengamos una base sólida a la que aferrarnos para tener una buena salud. Ahora bien…

¿Qué es tener una buena salud?

Tener una buena salud no es no estar enfermo. Por supuesto para tener buena salud debemos tener carencia de enfermedad, es necesario, pero no suficiente. Estar vivo no es suficiente para estar saludable, que no te duela nada no es suficiente para estar saludable, no depender de pastillas no es suficiente para estar saludable, sin embargo todo lo anterior es necesario.

Hércules Farnesio: Un ideal de griegos y romanos, culto al cuerpo y búsqueda de virtud, es decir, culto a la salud

Para tener una buena salud tienes que trabajar cuerpo y mente. Tienes que tener ciertos niveles de fuerza, resistencia, flexibilidad y potencia. Tienes que ser capaz de enfrentarte a situaciones difíciles e incómodas con templanza y un pensamiento resolutivo. Tienes que formarte de forma continua y estimular tu memoria, capacidad crítica y lógica. Tienes que ser disciplinado y no dejar que la excepción se convierta en norma.

Que conste que esta es mi opinión, hay muchas otras, desde el erudito que sólo estudia y no es capaz ni de trepar a un árbol (algo que ha salvado y sigue salvando vidas) hasta el borrico que sólo entrena su cuerpo y su mayor reto intelectual es atarse los cordones (y ojo que esto no es lo normal). Al igual que existen corredores de maratones, maestros de yoga y halterofílicos profesionales y no considero que estén en forma fuera de su entorno, pues su excesiva especialización suele llevar a una falta de forma física general. Una buena forma física general es lo que busco y lo que considero saludable.

Primeros deberes

Todo esto si no lo pones en práctica no sirve de nada, así que para esta primera semana te planteo:

  • Actividad física: Entrena todos los días, al menos 3 de esos días con sesiones que impliquen fuerza, el resto puede ser yoga o una sesión de movilidad articular y estiramientos de cuerpo completo. Entrenar no siempre implica acabar exhausto. Si necesitas alguna idea (profundizaré en el tema), echa un vistazo aquí o aquí y comienza, aunque sean 3 ejercicios y estés 10 minutos, lo importante ahora es empezar.
  • Actividad mental: Coge un cuaderno (agenda, diario o lo que sea, yo uso un cuaderno en blanco), busca un momento en el día y escribe 3 cosas de las que estés agradecido: tener trabajo, casa, familia, pareja, amigos, vida, agua potable, un techo, ropa… Es una práctica muy importante y profundizaré más en ella. Todos los días.
  • Actividad combinada: Caminar 5.000 pasos diariamente, a ser posible cerca de la naturaleza (bosques, lagos, ríos, mar, montaña, campo).

Todo esto combinado no te va a llevar más de 1 o 2 horas. Asumamos 2 horas en total y me podrás decir “es que no tengo tiempo”. Pues te respondo:

  1. No es falta de tiempo, es falta de prioridades.
  2. La práctica regular de estos puntos te hará ganar SALUD.
  3. Cada día te levantas y eres religiosamente estricto para hacerle ganar dinero a otro (salvo que seas autónomo, empresario o funcionario). ¿Tienes disciplina con el dinero de otro pero no con tu SALUD?

Como reflexión final

En mi cabeza no entra la posibilidad de no dedicarle nada a mi crecimiento personal, a mejorar mi salud para que el tiempo que esté en este mundo, lo esté en condiciones: alejado de médicos, pastillas e inyecciones. Desde pequeños y de forma obligatoria en el colegio nos enseñan muchas cosas muy importantes como historia, lengua y literatura o matemáticas que nos estimulan la memoria, la creatividad y nuestras capacidades lógicas pero falta un grandísimo componente que nosotros mismos olvidamos salvo cuando caemos enfermos: La SALUD.

¿Cuándo nos enseñan a fortalecer nuestro cuerpo para evitar lesiones y dolores articulares y de espalda o prevenir la osteoporosis y llegar a una edad avanzada con nuestros huesos y articulaciones en perfecto estado? ¿Cuándo nos muestran los beneficios del entrenamiento de fuerza en las conexiones simpáticas de nuestras neuronas (es decir, que entrenando fuerza, aumentas tu capacidad intelectual) y previniendo enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o Alzheimer? ¿Cuándo nos enseñan a lidiar con nuestros pensamientos de una forma sana para no caer en una rumia que pueda llevarnos a caer en ansiedad o depresión?

¿Cuándo nos enseñan sobre SALUD de forma obligatoria? Nunca.

Ahora: ¡A la acción!

Salud!

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