Finanzas: básico

«No llego a final de mes. Necesito más dinero. No ahorro. Quiero irme de viaje a…» y mil ejemplos más. Cada día oigo y leo decenas de frases de este tipo y ¿sabes qué? que no me extraña. Vivimos en una sociedad en la que se nos educa y forma en muchas disciplinas muy necesarias: lengua y literatura, historia, matemáticas, física, química, historia del arte… Pero sin embargo no se nos forma en finanzas personales (o al menos yo he llegado a sacarme una ingeniería sin tener ni idea del tema por la vía oficial), en fiscalidad, impuestos o tipos de tributaciones. Es decir, te enseñan y dan las herramientas para conseguir un trabajo y desempeñarlo pero no a qué hacer con el producto de tu trabajo, con tus obligaciones como ciudadano frente al sistema fiscal del país (o países) en que vivas.

Y esto es triste, muy triste. Llegas a una edad adulta, si te va bien tienes unos ingresos estables y suficientes para llevar una vida digna y no sabes cómo tratarlos, cómo ahorrar, qué es la inflación y cómo te hace literalmente perder dinero si lo tienes guardado en una típica cuenta bancaria. ¿Cómo de serio es esto? Pues imagina que tienes ahorrados 10.000€ durante un año en tu cuenta del banco, estás contento, ¿verdad? Es bueno tener liquidez pero… Si ahora viene un señor malo y serio y te pide que cojas 200€ y los quemes, ¿verdad que lo mandas bien lejos? Pues amigo mío, eso es la inflación, cada año que tengas ahorrado 10.000€ en tu cuenta del banco, estás tirando a la basura 200€, literalmente a la basura. Ya hablaremos más en detalle del tema, primero empecemos con lo básico.

Finanzas personales: la gestión de la pequeña (o gran) empresa que es tu casa

¿Qué son las finanzas personales?

No es más que la gestión de dinero y bienes de una persona o núcleo familiar, hablando claro: de una casa. Imagina una empresa, por ejemplo una tienda de ropa de la que eres dueño y tienes un empleado. Ahí está claro que tienes una fuente de ingresos (la venta de ropa), gastos (seguridad social, cuota de autónomos, salario de tu empleado, compra de materia prima, transporte) y «otras cosas» en tu propiedad pero relacionado con el negocio (artículos en almacén, un local, el propio almacén, un coche). No voy a entrar en detalle, lo importante de este post son los conceptos básicos:

  • Ingresos: lo que entra
  • Gastos: lo que se va
  • Bienes: lo que tienes

Tus beneficios como empresa serán los ingresos menos los gastos, si esta diferencia es positiva ganas dinero y si es negativa lo pierdes. Los bienes en princpio pueden traer ingresos (stock de material que vas a vender) o gastos (la gasolina del coche, alquiler del local), «en princpio pueden», por ahora son cosas en las que has gastado dinero y las tienes.

Fácil, ¿verdad? Bueno, obviamente tener un negocio que vaya bien no es fácil, por eso hablo de finanzas personales. ¡Pero esto es una tienda! ¿Qué tiene que ver con mi casa? TODO, total y absolutamente TODO. Tu casa, tu núcleo familiar (de 1, 2 o 15 personas) es tu negocio personal y aquí voy a entrar un poco más en detalle pero usando los mismos conceptos que hemos entendido para una tienda de ropa. Mi visión aquí de tu casa es eso, tu casa, tu familia, de puertas para adentro da igual lo que pase, cuántas personas ingresen dinero o cuántas gasten, los conceptos son LOS MISMOS:

  • Ingresos: Todos los euros (euros, dólares, coronas, inserta aquí tu divisa) que entran por la puerta. Independientemente de que sea por una persona o varias las que aporten, si es por trabajar para un tercero, por un negocio propio o dividendos de acciones. Son euros en una cuenta del banco para uso personal que entran a ser posible de forma regular durante el año.
  • Gastos: Todos los euros que salen por la puerta de tu casa, sea cual sea el concepto: alquiler/hipoteca, ocio, coche, viajes, comida, electricidad, fiestas… Ya hablaremos sobre cómo clasificarlos, ya que no es lo mismo gastar 200€ en ir a esquiar que en comida y uno será prioritario sobre el otro.
  • Bienes: Tus posesiones, no es necesario que cuentes los bolis bic que tienes en tu escritorio, céntrate en aquellos que te pueden dar ingresos o gastos (apartamentos, pisos, casa, coche, moto) o que su valor supone un porcentaje significativo de tus ingresos netos anuales. Por el mismo principio de tener dinero parado.

Ahora vamos a hacer dos ejercicios:

  • El primer ejercicio que debes hacer es definir muy bien qué te ocurre y qué quieres conseguir: eliminar deudas/préstamos, ahorrar un 25% de tu sueldo, eliminar gastos innecesarios… Cuanto más específico mejor. Bien, ahora incluye también un horizonte temporal: Quitarme la hipoteca de aquí a 10 años, ahorrar un 25% de mis ingresos durante 5 años, etc. Ya vas viendo de qué rollo voy, ¿no?
  • El segundo ejercicio para mejorar tus finanzas personales es tomar conciencia de estos 3 conceptos. Pon un horizonte temporal de un año y mira cuánto ingresas, cuánto gastas y qué bienes tienes (usa el año pasado, por ejemplo, no lo dejes ir más). Escríbelo en un folio en blanco y no te mientas, puede doler si tu situación no es buena, pero sólo teniendo plena conciencia de lo que ocurre podrás actuar sobre ello. Y estamos aquí para cambiar y mejorar.

Y esto consiste en el primer paso para tener unas finanzas personales sanas, conceptos claros, básicos y bien entendidos, plena conciencia de tu situación y de a dónde quieres llegar. Se parece bastante a otras cosas que hemos visto en este mismo blog, ¿no? Para mí estos principios han sido clave siempre en mi vida, desde sacarme la carrera, gestionar varios proyectos de forma simultánea o construir una economía casera y plan de futuro sostenible y sano.

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