Gestión del tiempo

Tiempo es una palabra

Que empieza y que se acaba

Que se bebe y se termina

Que corre despacio y que pasa deprisa

Jarabe de Palo

El gran Pau Donés, que descanse en paz, cantaba esto. Le dedicó toda una canción al tiempo y hay tantos que han escrito sobre él, se ha fantaseado sobre la posibilidad de controlarlo, de viajar adelante y atrás en esa dimensión como si fuera otra más. Incluso hubo una película In Time (meh, idea interesante, ejecución no muy buena) sobre el tiempo: No había dinero, en su lugar, cuando nacías había un reloj bajo tu piel con un saldo de 1 año, al cumplir los 25, tu aspecto físico se congelaba y el reloj comenzaba a contar para atrás. Se pagaba con minutos, se trabajaba por horas, los pobres iban corriendo a los sitios y vivían casi al día: la divisa era el tiempo. Si tu reloj llegaba a marcar 0, morías.

La realidad, sin embargo, no dista demasiado de esta distopia (salvo el trágico final, por suerte no morimos si nuestra cuenta bancaria llega a 0). Nacemos, nos formamos y entre los 16 y los 24 años empezamos a cambiar nuestro tiempo por dinero. ¿Alguna vez te has parado a pensar cuántas horas tuyas vale lo que sea que hayas comprado? En lugar del reloj de la película tenemos dinero, pero no deja de ser un intermediario entre tiempo dedicado a un trabajo y un bien o servicio que se paga.

Hoy te traigo herramientas para que la gestión de tu tiempo esté en tu mano

Y por esto es tan importante gestionar bien tu tiempo. Aunque sea de forma indirecta, lo cambiamos por cosas, lo invertimos en experiencias y al fin y al cabo, tu tiempo es lo único que es realmente tuyo.

Herramientas prácticas

¿Quieres gestionar mejor tu tiempo? ¿Dedicárselo a aquello que te importa? ¿Sientes que a veces pasan los días y no te has enterado de qué ha ocurrido? ¿Has tenido la sensación de “desaprovechar” el día? ¿O el agobio de no haber parado y no haber hecho lo que realmente querías? Te dejo tres herramientas para que practiques:

Agenda

Esta es para que me den el premio Nobel, ¿verdad? ¿Quieres gestionar mejor tu tiempo? Usa una agenda. Puede parecer obvio, pero la vamos a usar de un modo que no sea tan habitual:

  1. Durante una semana no vamos a planificar nada, sólo vamos a escribir lo que hemos hecho y la franja temporal. Si tienes una agenda chula con las horas marcadas genial, si no, te recomiendo que uses google calendar (o el calendario de tu móvil) o si prefieres escribir en papel cualquier cuaderno u hoja de papel. Ejemplo:
    • De 08:00 a 08:30: He estado retrasando el despertador.
    • De 08:30 a 09:00: Vestirme para ir a trabajar.
    • De 09:00 a 18:00: Trabajar (incluye ida y vuelta).
    • De 18:00 a 18:30: He estado mirando instagram.
    • De 18:30 a 19:00: He hablado por whatsapp.
    • De 19:00 a 20:00: Correr por el parque.
    • De 20:00 a 21:00: Me he duchado y he estado en el sofá hasta que me ha entrado hambre.
    • De 21:00 a 22:00: Me he hecho la cena y he cenado.
    • De 22:00 a 23:00: He estado viendo Netflix.
    • A las 23:00: Me fui a dormir

Pues así todos los días de una semana, son sólo 7 y te va a llevar 5 minutos, es una inversión muy pequeña para todo lo que vas a ganar después.

  • Al final de la semana, haz una lista de aquellas cosas que sean importantes para ti y a las que les quisieras dedicar tiempo (estudiar, dibujar, hacer deporte, salir a cenar con un amigo, visitar a un familiar, llamar a alguien, tocar un instrumento… Cualquier cosa vale, cuanto más precisa mejor). Coge esa lista y compáralo con cómo te ha ido la semana, ¿se alinea? Si la respuesta es que sí: ¡enhorabuena! Pero si es negativa: ¡no te preocupes! Ten eso presente y pasa a la siguiente herramienta que te presento.

Timeblocking

Ahora vamos a hacer el ejercicio inverso, para la siguiente semana vamos a escribir qué queremos hacer, vamos a estimar cuánto nos durará y vamos a colocarlo en el primer hueco libre de la agenda. ¿No te sirve? Pues al siguiente, pero que quede dentro de la semana. Así irás rellenándolo todo. Para esto ya escribí un post donde te detallo la utilidad y practicidad de esta herramienta: Puedes visitarlo aquí.

Aprende a decir que no

Voy por compromiso”. Y zas, le has dedicado lo más valioso que tienes, algo que nunca jamás vas a recuperar, algo que no se puede comprar y que no tiene vuelta atrás, a algo o alguien que no te aporta, que es un “compromiso”. Probablemente no des 15.000€ “por compromiso”, pero sí tiras a la basura algo mucho más valioso. Dedica tu tiempo a quién y a lo que lo merezca, rechaza lo que no lo merezca, porque ¿sabes qué? No lo merece, déjalo ir.

Just say no – símplemente di no

¿Quieres saber por qué es esto tan importante? Sigue leyendo.

Memento mori

Vas a morir, eso es lo que significa en latín esta frase. No te lo digo con ánimos de desanimarte, deprimirte y hundirte en la miseria, sino todo lo contrario. Los estoicos se recordaban esto todos los días, vivían la muerte con naturalidad, como un elemento más que simplemente significa el final de la vida. ¿Qué quiere decir esto? Que tu tiempo es limitado, que tú, yo y todos los que estamos vivos, tenemos fecha de caducidad (por suerte desconocida) y por tanto es un error vivir y tomarse los acontecimientos que vengan como si fuéramos a vivir para siempre. Vas a morir. Tienes un tiempo limitado.

Nos quejamos de que nuestros días son pocos, pero actuamos como si fueran infinitos.

Séneca

No es necesario caer en una espiral de desenfreno como si fueras a morir mañana, es posible que ocurra (y muy probable si vives como si fueras a morir mañana), pero también es posible que no ocurra (y la probabilidad de esto suele ser mayor). Se trata de una toma de consciencia. Sé consciente de que tienes un tiempo limitado en este mundo (en otros ya veremos) y dedícaselo a aquello que importe, a aquello que cuando pase el tiempo y mires atrás digas “me alegro de haberle dedicado tiempo a esto”. Se trata de encontrar un equilibrio, de que vivas ahora la vida que quieras vivir y no vayas dejando lo que si es importante para ti.

¿Sabes lo que suele decir la gente cuando se les acerca el final de su camino? No dicen “uy, qué bien haberle dedicado tanto tiempo a los compromisos con gente que ni siquiera me cae bien”. Sino que aprecian el tiempo dedicado a la familia y a las personas importantes, a las experiencias vividas y no a los objetos materiales.

Dedícate tiempo a ti mismo

Cuántos han robado parte de tu vida cuando no eras consciente de lo que perdías. Cuanto has desperdiciado en preocupaciones infundadas, deseos avariciosos y diversiones sociales. Y qué poco de tu tiempo te quedó para ti.

Séneca

Por último, dedícale tiempo a la persona más importante de tu vida: tú. Dedícale tiempo a tus inquietudes, a formarte, a cuidar tu cuerpo, a ejercitar tu mente, a descansar y relajarte. Aprende a estar contigo mismo y a quererte, igual que aprendemos a estar con los demás en sociedad y a quererlos. Eres lo único que va a estar contigo toda la vida, ¡qué menos que dedicarte un mínimo!

Salud!

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