Ingresos pasivos

La primera vez que leí sobre esto me quedé extrañadísimo, ¿ingresos pasivos? ¿Ganar dinero sin hacer nada? ¿Eso existe? ¿Por qué no lo hace todo el mundo entonces? Y muchas más cosas que si has oído de pasada sobre el tema te podrás preguntar. Además, se suma al tema el carro de los vendehúmos que te venden cursos, libros y métodos infalibles para hacerte millonario sin moverte del sofá y que emborronan la realidad.

Ingresos pasivos y negocios online: ¿existen o son una estafa?

Hoy voy a tratar un tema financiero que todos deberíamos aplicarnos para aliviar las cargas fiscales que podamos tener y que en muchas ocasiones no tenemos en cuenta por simple desconocimiento o falta de formación, o simplemente para crear algo propio que nos aporte un beneficio. Y lo voy a hacer siendo lo más claro y directo posible, para desmitificar y de paso (si puedo) desmontarle el chiringuito a los de las estafas piramidales que andan por ahí en forma de gurús digitales.

Vamos al lío.

¿Qué son los ingresos pasivos?

Internet está lleno de definiciones, yo te doy la mía: Un ingreso pasivo es todo aquel que nos llega a cambio de un esfuerzo reducido, del que está desacoplado. ¿Cuánto esfuerzo? Pues cuanto menos relacionado esté el esfuerzo que haces con lo que ganas, más pasivo será el ingreso. Digamos que lo que se hace normalmente es trabajar para conseguir dinero, un ingreso pasivo lo que hace es que el dinero trabaja para ti, no suena mal, ¿no? Por ejemplo (ficticio pero basado en la realidad):

  • Yo trabajo de 8 a 17 en una empresa, si dejo de trabajar, dejo de ganar dinero. Esto sería un caso de ingreso puramente activo trabajando para terceros, diría que es la forma más habitual de generar ingresos. La relación aquí es directa y proporcional: si trabajo gano pasta, si no lo hago, no gano nada.
  • El director de mi empresa no trabaja de 8 a 17, sino que sólo va a 1 comité ejecutivo semanal. También puede asistir a otros eventos por propio interés, pero no va a influir en sus ingresos, son actividades desacopladas. Aunque él sigue necesitando trabajar, la relación entre esfuerzo y beneficio no es tan directa, ya que delega su actividad en gente que se va especializando en distintas áreas, cascadeando hasta llegar a mí.
  • Un gran inversor de mi empresa compró una gran parte de la misma. Como mucho irá a los comités de inversores, donde podrá influir (o no) en ciertas decisiones. Pero si no va, seguirá poseyendo parte de los activos, seguirá recibiendo dividendos y en definitiva, seguirá teniendo un beneficio muy desacoplado de su actividad.

Sin embargo, esto es sólo un ejemplo de 3 posiciones distintas en una empresa, hay muchas formas de ganar dinero de forma pasiva, algunas incluso muy conocidas y aceptadas entre los “mortales” sin conocimientos o profundización en finanzas. ¿Quieres saber cómo hacer que tu dinero trabaje por ti en lugar de tú para él?

Formas de ingresos pasivos

Antes de describirte qué formas tienes de hacer que tu dinero o esfuerzo trabaje para ti, tengo que desmontar un mito: Los ingresos pasivos no requieren esfuerzo. Esto es mentira. Todas las formas de hacer que nos llegue dinero a nuestra cuenta del banco requieren de un esfuerzo inicial y según lo que sea, de un seguimiento más o menos activo. La magia no existe y el dinero no llueve del cielo. Vamos al lío, ¿cómo puedes conseguir ingresos de forma pasiva? Te pongo 5 que conozco, hay muchos más y dentro de cada uno muchas variantes, ya está en ti investigar los que te interesen:

  1. Bienes inmobiliarios: Casas, pisos, locales comerciales, parkings, trasteros… Consiste en tener algo en propiedad y alquilarlo para obtener un ingreso de forma regular, ya sea para vivienda, negocios o almacenaje.
    • Pros: Son conocidos, todos vivimos en una casa o un piso, sabemos sus gastos, su mantenimiento, podemos tener conocidos con pisos en propiedad que lo alquilan a terceros. A largo plazo suele ser estable, a pesar de las subidas y bajadas del “ladrillo”.
    • Contras: Requiere de una gran inversión inicial, normalmente para esta inversión hace falta endeudarse y yo no soy amigo de deberle dinero a nadie. Los beneficios son pequeños en comparación con esta gran inversión y deuda.
  2. Empresa: Sí, montar una empresa y llegar a contratar a alguien o a un equipo para que te haga gran parte de la gestión que harías tú.
    • Pros: Generas y aportas valor a la sociedad, algo tuyo propio, fomentas empleo y las posibilidades económicas son infinitas.
    • Contras: Las posibilidades son infinitas y ese infinito también incluye que las cosas vayan mal, una empresa no es una inversión pequeña, de nuevo puede involucrar deuda y además necesitas tener una gran idea que pueda llegar a generar beneficios. El grado inicial de implicación es altísimo y no es compatible con tener un empleo.
  3. Inversión en bolsa: Como ya te expliqué aquí, aquí de lo que hablo es de invertir a largo plazo, no de especular e intentar buscar un pelotazo que te haga millonario en una tarde, porque esto no existe.
    • Pros: Fácil de hacer con una mínima formación, fácil de automatizar y olvidarte de ello, la inversión inicial es mínima.
    • Contras: Tienes que tener esa mínima formación inicial y poner cierto interés, pensar tu estrategia, aplicarla y tener la mente fría ante los vaivenes de los mercados. Los beneficios son a largo plazo.
  4. Negocios online: Conozco unos cuantos, pero pongamos el ejemplo de esas páginas web de comparativas (las 5 mejores lavadoras de 2019) que tienen enlaces a amazon. Cuando tú le das a un enlace y compras el producto en amazon, el creador de la web se lleva una pequeña cuota.
    • Pros: Requiere una inversión inicial monetaria casi nula (un hosting y un dominio valen menos de 100€ al año), una vez puesto en marcha requiere poco mantenimiento (el de una página web, ya os digo que es poco).
    • Contras: Tienes que buscar un nicho rentable, crear y posicionar tu página. Vas a necesitar formación que normalmente no se tiene. Aunque la inversión monetaria sea baja, la inversión de tu tiempo al inicio sí tendrá que enfrentarse a una curva de aprendizaje.
    • Re-contra: Internet está lleno de vendehumos que te dicen cómo ganar dinero sin moverte del sofá, sólo tienes que inscribirte en su curso online que te costará unos cientos de euros para desvelar el secreto de la infinita riqueza. Nótese la ironía. Mucho cuidado con los «gurús».
  5. Escribir un libro: Tal cual, escribes un libro y lo publicas, como ebook o de forma física con una editorial, del tema que más te guste (y a poder ser de algo de lo que sepas). Una vez escribes y publicas el libro poco más tienes que hacer y el libro se seguirá vendiendo.
    • Pros: Creas algo tuyo, puedes llegar a la gente, la inversión inicial va a ser muy baja y hoy en día hay muchísimas facilidades para editar y publicar un libro en ebook. Y ya sabes lo que se dice: Planta un hijo, ten un libro y escribe un árbol, ¿no?
    • Contras: Si lo quieres de forma física puede ser más complicado, pero cada vez menos. Realmente no tiene muchos contras salvo que salga mal y si es así no has perdido mucho. Nunca sobran libros que tengan buenas intenciones.

Todo esto te puede sonar complicado y antes he dicho «un pequeño esfuerzo», pero también te he dicho que nada cae del cielo. Te voy a contar un secreto: La vaca no da leche.

La vaca no da leche

Para tener leche con una vaca, tienes que levantarte temprano, ir a donde esté la vaca, amarrarla para que no se escape, tienes que acercar tu banqueta, poner un cubo debajo y hacer el movimiento correcto en las ubres del animal. Luego esa leche hay que hervirla para quitarle las bacterias. La vaca no da leche, la leche la tienes que sacar tú.

Cuando los ingresos son pasivos el esfuerzo que les dedicas es pequeño, muy pequeño o casi nulo. Sin embargo para llegar hasta ahí hay que seguir una serie de pasos, dedicar tiempo, dinero o ambas, formarte, aprender e ir viendo qué se adapta mejor a tu situación. Nada nos cae gratis del cielo salvo el agua de la lluvia y los rallos del sol.

¡Lánzate!

En serio, el motivo por el que me llamó la atención el tema de los ingresos pasivos no fue el dinero, ya que por suerte tengo mis necesidades más que cubiertas con mi empleo. Fue por poder crear algo mío propio. En mi familia ha picado alguna vez el bicho del emprendimiento y yo también debo tenerlo, pero claro, ¡también me gusta mi trabajo! Este tipo de negocios pueden adaptarse a muchas situaciones personales distintas y puedes dedicarle o no todo tu tiempo, según por lo que te decidas.

En mi caso, tener y alquilar pisos es algo que he contemplado, pero la verdad me para el miedo de la deuda, así que por mi parte decidí formarme en finanzas personales e inversiones y también barajo la posibilidad de escribir algo que no sea en esta web, ya veremos. De igual modo el mundo de las start-up siempre me ha llamado la atención, ya que son una forma relativamente asequible de entrar en una empresa como “gran” inversor, sin embargo necesitan de un buen tiempo de estudio y análisis, pues muchas quiebran.

Así que mi recomendación es que si te interesa que tus esfuerzos generen algo de forma directa y no te quite mucho tiempo, le eches un vistazo a las posibilidades que existen ¡y te lanzes a hacer algo!

Salud.

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