Libertad financiera

La libertad financiera, el fin último de los inversores, el santo grial de las finanzas personales, el sueño de muchos alcanzables a muy pocos, la solución a todos tus problemas… ¡O no! ¿Qué es esto de la libertad financiera? ¿Por qué hay tanta gente detrás de ella? ¿Por qué hay tanta otra gente que te va a intentar vender algún tipo de curso para que la consigas? Hoy te voy a contar qué es, qué no es, la enorme cantidad de humo que hay detrás.

Libertad financiera y su relación con el crecimiento de tu patrimonio

¿Qué es?

La libertad financiera es cuando no necesitamos trabajar para mantener un determinado nivel de vida. Si indagamos un poco te darás cuenta de que la libertad financiera no es blanco, ni es negro, son tonos de grises. Salvo excepciones no podremos decir que somos totalmente libres financieramente, que no necesitamos trabajar nada, aunque se pueda llegar a ese punto si se dan las circunstancias adecuadas. ¿De qué depende?

  1. Necesidad de trabajar.
  2. Nivel de vida (gastos).

Vayamos por partes:

Necesidad de trabajar

Independientemente de que nos guste o no nuestro trabajo, lo hacemos a cambio de una cosa: dinero. Yo no conozco a nadie que por voluntad propia trabaje 40 horas semanales, para otra persona, sin cobrar un euro. El dinero suele ser un tema bastante tabú por motivos que no alcanzo a entender. Trabajamos por dinero, cambiamos nuestro tiempo y esfuerzo por dinero para vivir. El dinero es una herramienta que necesitamos si queremos estar integrados en esta sociedad.

Entonces, ¿qué es esto de la necesidad de trabajar y cómo se relaciona con la libertad financiera? Si trabajas 40 horas semanales para ganar tu sueldo actual, que necesitas para mantener tu nivel de vida actual, ¿qué harías si te ofrecen el mismo sueldo pero por 20 horas semanales? A mí me gusta mi trabajo, pero ya te digo que aceptaría sin pensármelo, pues para obtener los mismos ingresos necesito trabajar menos.

Así que, ¿cómo serás más libre? Pues fácil, cuanto menos necesites trabajar para tener ingresos, mayor grado de libertad financiera tendrás. ¿Y con qué tiene que ver esto? Con los ingresos pasivos.

Por último, ¿quién no necesita trabajar? Alguien jubilado, alguien que durante su vida ha estado trabajando y contribuyendo y cuando termina su vida laboral percibe una compensación sin tener que ir cada día a una oficina. La libertad financiera trata de aproximarse a este concepto, pero de forma autónoma, sin depender del estado (que puede estar o puede no estar ahí cuando llegue el momento). Es decir, alcanzar la libertad financiera es como jubilarse, lo difícil es hacerlo a una edad temprana.

Nivel de vida

Otro punto clave es el nivel de vida que quieras mantener, sin entrar a juzgar qué es mejor o peor, simplemente desde el punto de vista de tus gastos. A más gastos, más ingresos necesitarás ya sea de forma pasiva (inversiones) o activa (trabajando). Tus gastos van a determinar lo lejos o cerca que estás de tu jubilación financiera. Hagamos un pequeño ejemplo práctico:

  • Tienes 30 años y gastas 18.000€ al año de media.
  • Supongamos una inflación media del 2%, que se aproxima a lo vivido en España en los últimos 20 años.
  • Tu esperanza de vida es de 90 años, es decir, te quedan 60 años en este mundo.

¿Qué significa esto? Pues que para los 60 años que te quedan, con una subida media del gasto de vida de un 2% y partiendo de que necesitas 18.000€ anuales para vivir en el presente, te hacen falta 2.100.000€ para vivir el resto de tu vida manteniendo tu nivel de vida actual.

¿Cuándo alcanzarías la libertad financiera en este caso?

  1. Si recibes un ingreso de 2.100.000€ y lo mantienes en el banco y vas gastando a razón de 18.000€ anuales corrigiendo con la inflación.
  2. Si consigues ingresar de forma pasiva, sin necesidad de trabajar, la cantidad anterior, es decir, 18.000€ el primer año y subiendo según inflación los años consecutivos.

Es pasta, ¿verdad? Por eso para mejorar nuestras finanzas personales pasa como con la comida y el adelgazar: es más efectivo y más fácil reducir gastos (o recortar ingesta calórica de alimentos que no nos aporten) que incrementar ingresos (o aumentar nuestra actividad física).

Te recomiendo encarecidamente que hagas este ejercicio en tu caso, aunque sea para ver cómo de dependiente serás del estado cuando te jubiles de tu trabajo si sigues la trayectoria normal, quizás eso te haga cambiar el chip. Calcula cuánto te va a costar vivir.

¿Cómo alcanzar la libertad financiera?

Entendido, todo eso está muy bien pero, ¿cómo puedes alcanzar la libertad financiera? Antes de darte una lista de pasos que puedas hacer (y sirvan o no para algo) prefiero hacerte un símil con la salud: ¿Cómo alcanzar una buena salud? ¿Cómo ponerse en forma? ¿Qué es siquiera “estar en forma”? Un estado de buena salud o de forma física no se alcanza, se persigue. Puedes por supuesto ponerte objetivos cuantificables (hacer 50 flexiones, 20 dominadas, 100 sentadillas, 30 burpees, correr 10 km en 40 minutos o lo que quieras), pero ¿definen estos objetivos tu forma física?

En mi opinión no, sólo definen una capacidad de hacer algo. No por hacer 19 dominadas estás fuera de forma y por hacer 20 ya estás en forma. Un mejor estado de forma física es algo que se persigue continuamente, entrenando bien, comiendo bien y descansando bien, con un plan de entrenamiento que ataque a tus puntos débiles y te guíe en la progresión.

Pues lo mismo pasa con la libertad financiera. Como vimos en el post de los ingresos pasivos, nunca son pasivos del todo, sino que tendrán mayor o menor grado. Si perdieras ahora tu trabajo, ¿cuánto tiempo serías capaz de vivir? Eso es lo que va a decidir tu libertad financiera. No es más que ese dato temporal.

¿Cómo acercarnos a la libertad financiera en 4 pasos?

Hay una receta para jubilarnos de sólo 4 ingredientes, eso sí, las cantidades dependerán de cada persona:

  1. Maximizar ingresos: si puedes conseguir un trabajo en el que te paguen más, mejor. Siempre hablando de igualdad del resto de condiciones.
  2. Minimizar gastos: control de impulsos, ser consciente de la necesidad real o no de los gastos que tienes.
  3. Finanzas controladas: en la página de recursos tienes un Excel para controlar tus gastos e ingresos de forma anual, ¡úsalo! Ese o algo similar.
  4. Ingresos pasivos: cuanto más ingreses sin tener que dedicarle tiempo ni esfuerzo mejor. Hay muchas formas de hacer esto, puedes leerte este artículo.

«Eh, pero no me has dado una receta mágica para decirle adiós a mi jefe mañana«. No, porque no existe la magia. Si tienes una idea capaz de generarte ese dinero que vas a necesitar para vivir sin trabajar: llévala a cabo.

La libertad financiera es una carrera de fondo, si tienes 25 años y acabas de empezar a trabajar, probablemente no te vayas a jubilar dentro de 5 años si ahorras 100€ al mes, lo que sí puedes hacer es pagar tu futuro y sacarle rentabilidad para maximizar beneficios.

¿Es necesario todo esto?

No, puedes vivir una vida perfectamente normal, común y ser feliz. Esto de la libertad financiera es sólo un concepto que determina la relación entre poder vivir y la necesidad de trabajar. Es una forma de ilustrar, proporcionar claridad y dar números (y a mí como ingeniero me encantan) a un concepto que a veces se encuentra rodeado de mucho humo.

Los cursos estafa

Por último tengo que advertirte que si buscas información en internet habrá gente ofreciéndote cursos online para “encontrar la libertad financiera. Ahórratelos, aquí te he puesto qué es y cómo llegar a ella de forma gratuita. No hay más, no hay atajos salvo ganar la lotería, tener una herencia, crear una empresa y venderla por mucho dinero o algo similar. Es más, si ves una formación con títulos similares ¡huye! No valen más que para alimentar a vendehúmos.

Internet está lleno de información, mucha es gratuíta y de calidad, otra de pago. Las formaciones buenas te enseñan a hacer cosas concretas: diseñar una web, empezar a invertir, tocar la guitarra, comenzar a meditar, controlar tus finanzas, entrenar de determinada forma… Tienen un programa que detalla la situación de partida y lo que aprenderás durante la formación.

Por desgracia, también hay gente que se trata de aprovechar de la necesidad y desconocimiento de los demás. A diferencia de lo anterior, no te venden una habilidad, sino un objetivo. Nunca, NUNCA, un buen curso de formación te va a decir “haciendo este curso lograrás alcanzar la libertad financiera y vivir como yo viajando por el mundo mientras gano millones desde mi portátil”. Si ves esto en algún sitio, ya sabes a qué puerta no llamar.

Salud!

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