Esto es una…

Si no te queda claro, te lo repito

Mierda.

Estamos viviendo una situación que es una soberana, mayúscula y singular mierda. Que no te engañen sonriéndote como el emoji cuando la situación es realmente apestosa. En estos días he estado reflexionando, supongo que como casi todos, aunque trato de no hacerlo mucho porque suelo llegar a la conclusión con la que encabezo este post. Vivimos una situación difícil, inusual, que nadie de nuestra generación ni de la anterior ha experimentado. Suelo escribir los posts con al menos una semana de antelación, los programo y el día de antes o el mismo día, los edito, repaso, corrijo, etc. Pues durante ese proceso, encima con este texto escrito, me han dado una mala noticia relacionado con lo único que verdaderamente importa: La vida.

Tenemos que quedarnos en casa, aunque aún alucino con la gente que actúa como si no pasara nada (y aquí en Alemania lo veo TODOS los días). Muchos se quejan de esto, de tener que quedarse en casa, de no poder salir, de no poder ir a la feria de Sevilla, al gimnasio o salir por la noche. Créeme que yo soy el primero que quiere tener una vida normal, ir a la oficina en coche o bici, pasar por el gimnasio, ir a hacer la compra sin mascarillas ni guantes, ver a mis amigos, a mi pareja, a mi familia… Pero todo eso debe quedar en un segundo plano.

En primer lugar, económicamente está siendo un impacto más grande del que muchos se pueden imaginar, especialmente si no están afectados directamente por medidas de regulación de empleo (temporal o permanente). Hay gente que está perdiendo sus puestos de trabajo o que no pueden aspirar a uno por el congelamiento tan brutal que existe, empresas con la producción congelada, sectores enteros paralizados y grandes esfuerzos y adaptaciones para tratar de sobrevivir, esto visto desde una gran empresa, en las pequeñas y medianas no quiero ni imaginarme. Pero lo peor es la parte humana, hay gente muy fastidiada con el virus, pasándolo mal y en el peor de los casos perdiendo lo más importante que tenemos: la vida.

Montaña rusa emocional

Emocionalmente, al menos para mí, está siendo una montaña rusa emocional. Y considero que tengo suerte, que estoy en una buena situación, de hecho buenísima para el estado actual de las cosas: Mantengo mi trabajo y lo puedo hacer desde casa, es bastante activo y no paro de 8 a 17, no me deja un rato para pensar y cavilar. Además vivo en un buen piso, muy bien acondicionado, tengo varios hobbies que puedo hacer dentro de casa: ejercicio, yoga, leer, escribir, tocar la guitarra, cocinar, videojuegos, series, películas… Y encima puedo salir de casa a correr, pasear o montar en bici (aunque esto no lo hago por el riesgo de caerme e ir al hospital en un momento en el que no deberíamos ir al hospital salvo urgencias). En definitiva, soy bastante afortunado y estoy muy agradecido por ello.

Sin embargo estoy viendo, no sólo en mí sino también en amigos míos, fluctuaciones en el estado de ánimo. De estar híper motivado por la mañana y venirme abajo por la tarde, al revés, pasar días on-fire y otros en los que todo lo que me apetece es tirarme al sofá y ver series y películas deseando que todo pase ya. En parte viene dado por no saber aburrirnos, en parte por la impaciencia y en parte porque sinceramente, la situación es una mierda. Así que si te aburres, quieres que esto pase ya y volvamos a tener una cierta normalidad, estás hastiado, quieres salir de casa, quedar con tus amigos, ver a tu familia, a tu pareja o simplemente echarte una cerveza con los colegas (menudo lujo sería eso ahora) y te desesperas, no estás solo. ¿Es un rollo y un fastidio todo esto? Sí, pero si es esto lo que te preocupa, no estás mal, diría que estás bastante bien, así que no te quejes y aguanta.

Objetivos congelados

¿Tenías objetivos vitales? ¿Algún viaje planeado? ¿Una mudanza? ¡Pues ya no! Y no sé a ti, pero a mí esperar sin hacer nada se me hace cuesta arriba, soy bastante activo, me gusta el movimiento, el tener metas que ir cumpliendo, proponerme retos y cumplirlos (o no, pero hacerlo lo mejor que pueda). Ir a ver a mi familia, pareja, amigos, planear viajes… Este año quería correr una maratón en bici de montaña por los Alpes, hacer un retiro “espiritual” (de algún tipo), tendría que haber viajado a España ya 3 veces, 1 a Suecia y probablemente se me anulen otros 2 viajes a España antes de que llegue julio. Por supuesto cualquier posibilidad de movimiento queda automáticamente congelada, tanto esas que eran por cortos periodos como otras más permanentes que tenía en mi horizonte. Todos los posibles objetivos personales que tuvieran algo que ver con estar fuera de casa están parados y así debe ser. Todo es absolutamente secundario ahora mismo. Puede ser frustrante hasta que se comprende la situación, pero mejor así.

Una vez dicho esto

¿Qué hago? Dejarlo ir, ya he dicho cómo es la situación y no lo voy a volver a repetir. Al menos no hoy, son pensamientos que vienen, pasan por mi cabeza y se van y esto es lo que te animo a hacer. Y cada vez que vengan, deja que lleguen y también ábreles la puerta para que se vayan. Especialmente en situaciones malas o desagradables podemos ser propensos a «engancharnos» a esos pensamientos que, como dice un amigo mío, no son ni buenos ni malos, pero no son útiles. Esto no es tratar de evitar o apartar los sentimientos de tristeza, frustración, añoranza, ansiedad… No, es aceptar que están ahí, dejar que pasen por nosotros y dejarlos ir para seguir dedicándonos a aquello que nos sea útil en este momento. Al menos eso es lo que he aprendido y lo que a mí me funciona.

Te voy a hablar de 2 cosas que a mí me ayudan:

  1. Dicotomía del control: el conocimiento de que algunas cosas están bajo nuestro control y otras no, podamos o no influir en ellas. Simple pero difícil de verdaderamente aceptar. Por mucho que quieras hacer algo, salir a correr, ver a un familiar o amigo… Lo mejor para todos es que por ahora no lo hagas. Ahora mismo la situación no está en tu mano para ser cambiada, no tienes control, así que acepta y reconoce lo que puedes y lo que no puedes hacer.
  2. Ataraxia: imagina a un perro que para hacer un camino lo atan a una carreta con una correa. Quiera o no, el perro va a seguir a la carreta, siendo arrastrado o caminando junto a ella. En caso de ser arrastrado lo va a pasar mal. Si el perro acepta que debe caminar porque la carreta es inalterable para él, podrá usar la libertad que su correa le permite para explorar los alrededores a su paso. En ambos casos el destino es el mismo, pero la experiencia cambia.

¿Qué puedes hacer cuarentena?

Cuando todo esto empezó, internet se convirtió en un ebullidero de expertos en la cuarentena, de gente que hablaba como si tuviera conocimiento de causa de una situación que nadie había vivido antes. Por eso lo hago yo ahora, cuando llevamos unas semanas encerrados y se puede empezar a sacar conclusiones sobre cómo sobrellevar lo que está pasando. Es más, lo que te recomiendo es que busques tú lo que funciona para ti, yo te cuento mi proceso y lo que yo hago pero eres tú quien debe trazar tu plan de acción.

Hemos aceptado que las cosas con como son, tenemos limitaciones impuestas por la situación, pero también tenemos libertad para avanzar en otros aspectos. Mi principal consejo es seguir nuestros valores personales y actuar de acuerdo a ellos en la medida de lo posible:

  • Profesional: yo trabajo, uno de mis valores es la responsabilidad y consecuencia de mis actos. Como trabajo, quiero hacerlo bien, así que en la medida de lo que la circunstancia me permite, trato de hacer el mejor trabajo posible desde la distancia. Es importante contactar con los compañeros, llamándolos con más frecuencia de lo que haríamos de forma habitual, somos seres. A mí hace que los días se me hagan más amenos.
  • Familiar: ser buen padre, madre, marido, mujer, hijo, etc. Si en tus valores personales está esto, mantén el contacto. Tenemos muchas formas, whatsapp, llamadas, videollamadas… Mantener la comunicación a mí me ayuda, con la familia, pareja y amigos.
  • Salud física: cuidarte, trátate bien y tu cuerpo y mente lo recompensarán. Sigue una buena dieta rica en todos los nutrientes que necesitas, haz deporte o la actividad física que tu cuerpo y tu espacio te permita (tienes consejos aquí de cosas que puedes hacer con un trozo de suelo libre en casa). Si tienes que salir ve protegido, aprende a ponerte y a quitarte los guantes y aumenta toda precaución posible.
  • Salud mental: cuida tu salud mental y busca retos y formaciones, yo he empezado a meditar todas las mañanas, me he “apuntado” a clases online gratuitas de mindfulness con @estoesmindfulness, también estoy siguiendo un seminario online sobre técnica en ejercicios de musculación y estoy probando nuevas recetas (gracias mamá). Mantén tu mente ocupada y estimulada, pero también aprende a gestionar los pensamientos y emociones que te vengan.

Y alguna otra cosa, no tienes que hacerlo todo, yo peco de flipado y no paro, pero eso soy YO. Si tú quieres hacer menos o más, está bien, haz lo que se adapte a TI y a TU circunstancias personales. Pero sobre todo cuídate a ti y a los tuyos, quiero que me sigas leyendo mucho tiempo.

¡Salud!

1 comentario en «Esto es una…»

  1. Hola!
    En mi caso esta situación, aunque me da un poco de vergüenza decirlo y me hace sentir un poco mal, me ha venido bien, hace unos 15 meses tuve un bebe, despues de un embarazo que pasé físicamente bastante mal, en resumen llevaba más de un año sin dormir tres horas seguidas además de todo lo que supone cuidar de tu primer bebé a turnos con su papa y sin más ayuda. Principalmente he aprovechado esta cuarentena para volver a tener conciencia de mi misma, retomar algo de meditacion y deporte, para dormir, para intentar salvar la relación con mi pareja.

    Esta situación me ha provocado dos cosas:
    la primera agradecer la vida que tengo, hago teletrabajo y mi pareja actualmente no tiene ingresos pero somos ahorradores y podemos aguantar unos meses, mi niña está sana y feliz, mi familia está bien

    y la segunda me ha hecho sentir miedo al darme cuenta de lo rápido que cambian las cosas para cualquier persona, he pensado mucho en todas esas familias que están viviendo una verdadera tragedia perdiendo familiares de los que no se pueden despedir, gente que está muriendo sola, sanitarios que arriesgan sus vidas, muchas personas que viven al día sin poder comprar comida y la poco empatía y responsabilidad social de tanta gente….

    bueno al final he soltado un buen rollo, no soy de compartir ni comentar ni de redes sociales, jjjj, pero parece que necesitaba soltar esto y ya que nos pedias a los suscriptores que compartiéramos nuestra experiencia pues me he soltado.

    Gracias !!

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