Motivación

Las ganas imperantes de hacer algo, la ilusión, energía y buenos propósitos. El ver los resultados positivos de lo que quieras hacer: un mayor salario, una mejor salud, un cuerpo esculpido, ser dueño de tu propia empresa o comprarte un nuevo coche. Ese subidón previo a hacer algo, a la expectativa, lo da una hormona llamada dopamina. Al contrario de lo que se pueda creer, la dopamina no es la hormona de la felicidad, sino de la motivación. La dopamina no es placer, sino expectativa y con esto está fuertemente ligada la motivación. Pero, ¿qué es? ¿Cómo encontrar motivación? ¿Cómo la mantenemos?

Frases motivacionales hay muchas, ¿demasiadas?

¿Qué es la motivación?

La motivación es aquello que nos impulsa a la acción para lograr un fin. Es el motor del movimiento, es un estado o evento interno que dirigen al organismo a realizar determinadas acciones. Además, puede venir dada por factores externos o internos, así tenemos, teniendo en cuenta que esto es sólo una pincelada de todo lo que hay detrás:

  • Motivación intrínseca: es aquella que nos impulsa a realizar tareas por el mero hecho de que la propia tarea nos resulta placentera o interesante. Se alinea con nuestros valores y es fundamental para el desarrollo físico o cognitivo. ¿Sabes de esa persona que hace deporte porque sí, sin tener carreras, competiciones u objetivos aparentes? Pues le viene de aquí. Igual que aquel que estudia una carrera o realiza cursos de formación sin necesidad laboral, sólo por aprender.
  • Motivación extrínseca: son todas aquellas acciones que persiguen conseguir un objetivo concreto, externo a nosotros. Entrenar para ganar una competición, conseguir el aplauso del público en una conferencia o un trofeo son motivadores extrínsecos. El miedo al fracaso ante alguien o a un castigo también pueden ser motivantes (a modo de refuerzo negativo). Se puede usar para conseguir resultados de alguien que no se lograrían por su propia motivación intrínseca.

Gente motivada

Aquí tienes que distinguir entre dos tipos de gente motivada: los que lo están y los que dicen que lo están. Los segundos los encuentras mucho en redes sociales diciendo lo bien que va todo y lo genial y motivador que es todo, con frases de medio palo que no en todos los casos son útiles para quien lo lee. No digo que sean malos, probablemente no tengan mala intención, pero puede llegar a distorsionar la percepción de la realidad de parte de su público, generando expectativas demasiado altas e inalcanzables que pueden llevar a la frustración.

Sin embargo, la gente realmente motivada no te lo dice, te lo transmite. Cuando trabajas con ellos, hablas, los lees, te transmiten energía, te contagian con su motivación para hacer lo que tengáis entre manos, desde organizar un viaje, leer un libro o ir al gimnasio. Además, la gente motivada no está siempre motivada por todo, porque son personas y la motivación al igual que  los pensamientos y sensaciones, vienen y van. A mí me encanta ir en bici, sin embargo es imposible que me despierte todos los días de mi vida queriendo coger la bici, a veces es beneficioso incluso un pequeño descanso.

¿Cómo encontrar motivación?

Motivación, propósito y valores están fuertemente ligados. Cuando te marcas un objetivo que está alineado con tus valores y tienes claro a dónde quieres llegar, puede surgir de forma instantánea un impulso de que lo que hagas en esa dirección está bien y te es útil. Así que mira dónde quieres estar en 5 o 10 años, ¿quieres seguir en  el mismo trabajo o cambiar? ¿Te planteas otra ciudad o país? ¿Quieres formar una familia? ¿Alguna afición o formación que quieras hacer para entonces?

Con esta visión a medio-largo plazo tendremos dónde queremos estar. Ahora analiza dónde estás respecto de esas metas y listo: ya tienes tu plan de acción. El problema es que las acciones para el largo plazo pueden no ser motivadoras, especialmente si es algo extrínseco y no intrínseco, algo de lo que aún no hayamos hecho hábito. Si no funcionas bien con objetivos de largo plazo, divídelos en el tiempo y ponte metas alcanzables, alineadas con tus valores y objetivos, de forma anual. A su vez, divide esas metas anuales en mini-objetivos que quieras conseguir cada mes (ahorrar X porque en 10 años quieres una casa, comer sano un número de días a la semana, tirar 2 trastos al mes).

La motivación más fácil de encontrar es la extrínseca, en la que obtenemos algo tangible que nos viene del exterior, algo que va a disparar los mecanismos de recompensa de nuestro cerebro y a producirnos placer. Pero la motivación extrínseca, en mi experiencia, no es duradera…

¿Cómo mantener la motivación?

Es bueno marcarse objetivos que te inciten al cambio, a mejorar. Buscar un salario superior, un cuerpo en forma o un nuevo coche son formas de motivarnos. El problema es que esta motivación viene dada de forma externa, extrínseca. ¿Qué ocurre cuando conseguimos estos objetivos? Pues normalmente que queremos más. Es fácil acostumbrarse a ganar más dinero y bastante habitual encontrar a esa misma gente buscando un salario aún superior, generando metas y expectativas poco realistas y al final llegando a frustrarse y tirar la toalla.

Sin embargo este tipo de objetivos no son malos tampoco. El impulso inicial, esa motivación extrínseca, nos puede llevar a generar un hábito y seguir motivados de forma intrínseca, sin necesidad de elementos externos. La clave es marcar objetivos más pequeños, alcanzables, que sigan alimentando esos mecanismos de recompensa, siendo siempre conscientes de para qué hacemos lo que hacemos. Para aprovechar bien ese impulso e ir generando hábitos y por tanto, cambios en nuestra rutina, te recomiendo:

  • Sé realista: Es muy fácil pecar de ser muy ambicioso, especialmente cuando a inicios de año o en septiembre (otra fecha típica) nos ponemos objetivos que son demasiado exigentes. Es mejor poner objetivos realistas, que puedas ir subiendo poco a poco.
  • Acepta: Acepta tu estado actual, que hay limitaciones, que habrán progresos que no serán instantáneos. Sé consciente de lo que puedes y no puedes hacer en este instante, esto te va a quitar una carga mental bastante grande.
  • Busca mejorar: Siendo consciente de tu situación, busca mejorar, acercarte a algo positivo para ti, en lugar de alejarte de algo negativo. Que las metas que te pongan sean para estar mejor, no “menos peor”, desarrollo un poco más abajo.
  • No te obsesiones: Es bueno tener pasiones y motivaciones, pero no te obsesiones y dejes de cuidar otras parcelas de tu vida o lo que ahora ves como “motivación” acabará resultándote negativo en un futuro.

Conclusión

Para encontrar una motivación, debes encontrar un objetivo alineado con tus valores. Sírvete de elementos externos a ti pero sé consciente de lo que son y de para qué: el fin es formar un hábito que te acerque a ese objetivo, pero encontrando motivación en esa actividad y no sólo en el fin último.

Además enfócalo en aquello que te sume. Los humanos nos movemos por dos motivos: hacia algo que nos gusta o escapando de algo que nos disgusta. Si quieres tener una motivación sostenible en el tiempo deberás enfocarlo de modo que lo que hagas te acerque a algo que te gusta (estar en mejor forma, mejorar tus condiciones laborales). Lo mismo se puede enfocar desde el otro punto de vista: perder peso, escapar de un mal trabajo… Pero sin embargo no causa el mismo efecto en nosotros.

Dicho todo esto, es normal no estar motivado siempre para todo. Es normal querer quedarse en el sofá en lugar de hacer ejercicio, te pasa a ti, me pasa a mí y te voy a contar un secreto: le pasa a absolutamente todos los instagramers ultramotivados que sigues. ¿Qué hago yo cuando me toca hacer ejercicio y no tengo ganas? Hacerlo sin ganas. Como cuando resuelvo problemas grandes los divido en pasos pequeños y asequibles: ser consciente del diálogo interno que está intentando convencerme de que me quede en el sofá, levantarme del sofá, quitarme la ropa, ponerme la de deporte, coger la rutina, poner música… Aunque no tenga ganas, aunque me caiga de sueño, al ser algo que está alineado con mis valores personales, cuando acabe me sentiré mejor.

Ve hacia lo que te atrae, en lugar de huir de lo que no. Identifica todo esto y como siempre: toma acción 🙂

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