Paga tu futuro

Inciso: Efectivamente, el que me conozca sabrá que esto no lo he escrito de manera espontánea, sino que lo llevaba preparado con tiempo y planificado. El borrador de este post de hecho tiene algo así como un mes, cuando aún se podía salir a la calle, no había ERTEs ni nada. Un mes sólo y parece que haya pasado mucho más. Estando en la situación actual: ¿aplica el contenido de este post? Sí, sin duda. Esto nos va a aplicar siempre y es lo que nos va a salvaguardar de futuras crisis, que vendrán y se irán, igual que la actual ha venido y pasará. Así que ponte cómodo y espero que disfrutes mi visión personal de cómo garantizar en la medida de lo posible unas finanzas personales sanas en el futuro, que nos dejen vivir el presente con tranquilidad.

Ya hemos tratado conceptos básicos de finanzas personales y tenemos algunas herramientas para controlar y poder mejorar nuestras finanzas, si no has leído esos artículos, te recomiendo que te pases por ellos ya que hoy hablaremos de temas que ya fueron tratados ahí. Así que poco a poco estaremos generando un dinero extra en nuestra cuenta bancaria pero, ¿es ahí donde debe estar? ¿Cuánto dinero debemos destinar al ahorro? ¿Hay mejores formas de gestionar el dinero que en una cuenta corriente? Hoy voy a darte mi visión de cuánto y cómo ahorrar para el futuro y qué puedes hacer para que ese dinero se gestione solo y te de beneficios 100% pasivos y de forma totalmente gratuita. Coge papel, bolígrafo y calculadora y/o una hoja de excel, me gustaría hacer un ejercicio bastante práctico.

Reglas de ahorro

Si alguna vez has hecho una búsqueda en internet sobre ahorro, finanzas personales o algún tema similar, habrás dado con unas cosas llamadas «reglas de ahorro». Si no lo has hecho, no pasa nada, te lo explico: Una regla de ahorro o de distribución de gastos no es más que una división de tus ingresos en gastos necesarios, gastos no necesarios y ahorro. Una muy típica es el 50/30/20:

  • 50% de tu salario dedicado a gastos necesarios: casa, comida, luz, agua o ropa (pero ropa necesaria, no tu vigésimo par de zapatillas Jordan).
  • 30% de tu salario dedicado a gastos no necesarios: deporte, gimnasio, ocio, aficiones, coche, moto, etc.
  • 20% de tu salario dedicado al ahorro.
50% necesidad, 30% deseos, 20% ahorros

Ahora bien, según tu situación personal esta regla recomendada puede aplicarte o no. Lo importante es el concepto de registrar tus gastos y clasificarlos en categorías, como ya vimos en el anterior post. Basado en tu análisis personalizado, quizás es 80/10/10 o 40/20/40, pero te recomiendo que calcules ese porcentaje que puedes ahorrar tras eliminar esos gastos superfluos que has podido identificar gracias al ejercicio de identificar y tomar consciencia de tus gastos.

Pre-ahorro

Conozco mucha gente que me dice: «yo gasto X e Y, al final de mes, lo que me queda, es lo que ahorro». Es una opción, pero está desde el punto de vista de «yo hago lo mío y si sobra ya lo guardo para más adelante», que desde el punto de vista de mis valores personales, no es lo que se debería hacer y no te recomiendo ir por este camino si lo que quieres es construir unas finanzas personales sanas para el futuro.

¿Qué es el pre-ahorro? Es cuando lo primero que haces ese mes, es pagarte a ti mismo (bueno, a tu «yo del futuro»). Has calculado cuánto ganas y cuánto gastas al año y por tanto cuánto ahorras. Pues esa cantidad la divides entre 12, la llamaremos Am, de Ahorro mensual. El día 1 de cada mes, antes de pagar o de tener ningún gasto ese mes, coges ese dinero, cantidad Am, de tu cuenta corriente y lo ingresas en una cuenta aparte que NO VAS A TOCAR NUNCA (por ahora). ¿Cómo hacerlo? De forma automática, los bancos hoy en día te permiten poner transferencias periódicas eligiendo día, cantidad, destino y concepto sin que tengas que preocuparte de nada más. Automatízalo y olvídate.

Ahorro vs inversión

Bien, has identificado que puedes ahorrar todos los meses y además lo vas a hacer antes de pagar cualquier otra cosa. En el punto anterior te dije que empezaras a ponerlo en una cuenta corriente pero, ¿es esta opción la más inteligente? No, ya te digo que no. Te recomiendo ahorrar algo y tenerlo en una cuenta corriente, calcula unos 6 meses de gastos comunes (según tu estabilidad laboral pueden ser más) y eso sí lo mantienes en una cuenta corriente. ¿Pero y el resto? El resto toca invertirlo si no quieres perder dinero.

¿Por qué invertir?

Por la inflación. Salvo los años de recesión económica, el dinero cada vez vale menos. ¿Cuánto menos? Pues por media histórica se puede aproximar a un 3-4% según fuentes y mercados, esto es que si tienes 10.000 €, el año que viene para igualar ese valor debes tener al menos 10.300 €. ¿Qué significa esto? Que si tienes estos 10.000 € parados en tu cuenta del banco, en un año habrás perdido 300€. Yo no sé tú, pero a mí 300 € me duelen y puedo hacer un par de escapadas en condiciones. Así que ahora vamos con la parte dolorosa: Tienes 30 años y vas a trabajar y a ahorrar durante otros 30 años, unos 300 € al mes. Te sale lo siguiente:

Ahorro de 300 € al mes durante 30 años

Una gráfica totalmente lineal, al final acabas con 60 años y con 108.000 € en tu cuenta. No está mal, ¿no? Estupendo, ahora vamos a coger esos mismos 300 € al mes y en lugar de ir guardándolo en una cuenta corriente, lo invertimos en un producto que nos dé un 6% anual de intereses. La cosa cambia:

Ahorro vs inversión de 300 € al mes durante 30 años

Como ves, la gráfica es exponencial, vuelves a tener 60 años pero 284.609,47 € en tu cuenta, una diferencia de 176.609,47 € respecto a lo que tenías antes. De nuevo no sé tú, pero a mí esos 176.609,47 € me gusta como suenan. Para este ejercicio he considerado un tipo de producto financiero que te explico brevemente a continuación, donde los intereses que generamos quedan invertidos y también producen intereses. ¡Ahí está el quid de la cuestión! Es la gracia del interés compuesto ¿Y si te digo que puedes conseguir eso sin esfuerzo y de forma totalmente pasiva?

¿Cómo invertir tu dinero?

No perdamos la visión del contexto: Estamos hablando de pagar nuestro futuro, con lo cuál hablamos de inversiones a largo plazo. Aquí lo ideal es diversificar mercados y empresas, pero puede ser una tarea que lleve una alta carga de estudio y trabajo. Crear una cartera de valores lleva tiempo, esfuerzo y estudio. Lo que yo hago (y te recomiendo) es buscar un fondo de inversiones. Esto no es otra cosa que una cartera de inversiones gestionada por alguien, siguiendo una estrategia. ¿Cuál elegir? Hay muchos, yo mi dinero lo tengo en gran parte en Baelo Patrimonio. En la página de Recursos puedes encontrar info sobre esto. ¿Por qué funciona para mí? Porque invierte en empresas que tradicionalmente han tratado bien a sus inversores, con buenos dividendos, empresas estables, diversificadas y en varios mercados. Empresas que si quiebran, el dinero nos sirve sólo para encender hogueras porque habrá llegado el apocalipsis (un saludo al coronabicho).

En los fondos de inversión lo bueno es que no compras un número de acciones, puedes invertir cualquier cantidad y sobre todo puedes hacerlo todo de forma completamente automática. Mensualmente puedes tener programada una orden de inversión de la cantidad con la que estés cómodo y olvidarte de ello. De igual forma, anualmente compro acciones de mi empresa (una gran multinacional, bastante estable) ya que bueno, si quiebra tengo un problema bastante más grande que el dinero que tenga en acciones, nos la dejan a buen precio a los empleados y dan buenos dividendos. Aquí no voy a entrar en detalle, pero si tienes una opción similar es buena opción como parte de tu plan de pensiones futuro. En este contexto lo que te recomiendo es inversión regular, en un producto a largo plazo que nos dé una rentabilidad por encima de la inflación, que puedas automatizar y olvidarte.

Inversión vs especulación

Invertir no es especular. Invertir no es jugar en bolsa, es invertir tu dinero para tener un retorno. No es la imagen del lobo de Wall Street comprando, vendiendo y haciéndote millonario en cómodos pasos durante un mes. Lo que aquí explico no es especular intentando saber cuál será el futuro, sino basarnos en productos estables históricamente (el futuro es siempre incierto), poner nuestro dinero a trabajar para nosotros con una estrategia a largo plazo. No vamos a vender nada, al menos no por ahora, la estrategia es buy & hold, comprar y retener, producir intereses y guardar.

Las emociones

Es muy fácil y normal verse influenciado por emociones cuando nuestro dinero está en juego, pero estamos apostando aquí por el largo plazo. Especialmente en situaciones financieras difíciles como las que estamos viviendo ahora a inicios de 2020 con el coronavirus. Tanto a la baja como al alza, la bolsa y los mercados fluctúan, pero históricamente siempre sube, por encima de la inflación. Aquí la estrategia es simple: Comprar, mantener y no hacer nada. Y para un ejemplo el caso actual:

  • Tengo una estrategia a largo plazo, invirtiendo una cantidad fija mensual en el fondo de inversiones y en acciones de mi empresa.
  • En cuanto al fondo, el mercado fluctúa a la baja y a la alta:
    • Si baja: Estupendo, compro más por el mismo dinero, es como ir a comprar de rebajas.
    • Si sube: Bien, mi dinero ya invertido me da beneficios.
  • En cuanto a la cartera de inversiones: No inviertas dinero que necesitas, en mi caso es la paga de beneficios de la empresa lo que meto en acciones de la propia empresa, así directamente ni veo ese dinero.

Vienen curvas, ya las hay, así que ante el ajetreo: calma, paciencia, nos mantenemos fuertes en nuestra estrategia que es buena para el largo plazo. La única lucha posible contra el caos es mantener la calma, mente fría y confiar en una buena estrategia.

¡Salud!

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